La receta de la innovación según Ferrán Adriá


En el contexto de la gira de la Innovación  que  Ferrán Adriá esta recorriendo  por  las principales universidades españolas  impulsado por la Gira de la Fundación Telefónica ‘Innovación y Talento’ con la que el chef español firmó en 2010 un acuerdo para emprender el programa Juntos para transformar  el genial innovador  busca transmitir a los jóvenes la idea de que en las Universidades se encuentra el talento que liderará en el futuro la transformación e innovación.

Adrià  transmite  con mucha vitalidad y fuerza cuáles son según el las claves de la innovación,  el emprendimiento tecnológico y qué es lo que le mueve a él, como profesional, a llevar a cabo “todos sus proyectos porque aunque algo parezca imposible, se puede conseguir con fuerza y, sobre todo, con mucho esfuerzo porque según él  “todo es relativo” y  “no existe una receta única para triunfar”, asi  que cada persona tiene que encontrar la suya propia siempre evaluando una serie de variables

Aunque  suele hacer un alarde de despliegue de medios a la hora de explicar ,en esta ocasión uso un simple  papelógrafo  para  citar las varables que si duda nos condicionaran a la hora de tener éxito en la vida :

  • La procedencia : pues si se tiene en mente una idea habrá zonas en el planeta donde sera más facil llevarla a cabo
  • El estatus social :dado que en ocasiones  requerirás conocimientos ,medios ,contactos que te pueden facilitar el camino
  • La situación personal: el estado civil y los hijos sin duda condicionan el tiempo libre y con ello el tiempo que se necesita para innovar
  • La personalidad ,donde se incluyen :
  1.  La ambición bien entendida. Tener un sueño y perseguirlo. Plantear objetivos y desarrollar la estrategia necesaria para alcanzarlos. Y esto sin perder de vista la felicidad como objetivo supremo. En sus propias palabras: “La gente puede ser más feliz sin ambición. Hay cocineros con un bar pequeño que son mucho más felices que cocineros con estrellas Michelín”
  2. La fuerza mental  “Cuanto más alto subes, más golpes te van a dar”. Ferrán Adrià lo ha sufrido en sus propias carnes. No es fácil, pero la fortaleza mental se puede entrenar. Llegar a ese punto de coraza en el que las críticas malintencionadas no te afectan, y se aprende de las constructivas.
  3. La disciplina
  4.  El propio marketing personal.

Con estas variables según el hay que ver quiénes somos y qué queremos ser y hacer entonces nuestra propia receta“, concretó el chef nunca olvidando ser felices antes que el éxito pues lo cierto es que dedicamos gran parte de las horas de nuestra vida a trabajar. Si el final es la muerte, mejor haber dedicado todo ese tiempo a algo satisfactorio. El éxito y el dinero llegan más tarde… o no. Ferrán Adrià siempre cuenta que estuvieron 14 años (de 1984 a 1998) en los que apenas podían llegar a final de mes.

Junto  a todos los condicionantes,  hablo sin tapujos de algunas reglas  que todos deberíamos   tener muy en cuenta  a la hora de  innovar:

  • Generosidad. Gran parte del éxito de El Bulli se debe a la generosidad. Adriá fue probablemente el primero en entender la importancia de catalogar, fechar y compartir todas sus recetas. Hasta entonces los grandes cocineros guardaban celosamente los secretos de sus creaciones. La BulliPedia es pura filosofía wiki y código abierto. La apertura del proyecto, la producción entre pares, la intención de compartir el conocimiento, el enfoque global…
  • Gamberrismo. Pese a ser un visionario y un innovador sin igual, la cocina de Adrià ha destacado también por ese punto de gamberrismo, de locura, de provocación, de humor y de juego con los comensales. Trabajar muchas horas sí, pero con alegría., de hecho contaba que en la última etapa de El Bulli “parecíamos marines americanos” y “habíamos perdido el lado gamberro”. Eso no es lo que querían, por lo que cerrar el restaurante y abordar nuevos proyectos les ha devuelto la frescura.
  • Creatividad es no copiar. Uno de los mayores dogmas del cocinero catalán. Fue la respuesta que el cocinero francés Jacques Maximin le dio alrededor de 1.987 cuando Adrià le preguntó qué era la creatividad. Según cuenta, su gran cambio de actitud se produce justo ahí. El Bulli deja de ser una cocina al uso para convertirse en un “centro de creatividad” .
  • Repensar los horarios de trabajo. La mayoría de las empresas obligan a sus empleados a adaptarse a sus horarios y espacios pero es raro que las empresas se adapten a los trabajadores. No se mira que algunas personas tienen capacidad para trabajar más horas, o serían más productivos y creativos con otra organización del trabajo. El talento rara vez se puede disciplinar a un horario y un espacio. En palabras de Adrià, quien subraya que no tiene hijos, “si pretendes innovar, con 8 horas de trabajo no es suficiente”. Especialmente si hablamos de un restaurante, “el negocio más difícil del mundo”. Muchos piensan que es fácil, pero “casi nadie sabe lo que son 16 horas de trabajo sin descansar un solo día en tres meses”. No es una defensa de la esclavitud laboral, aunque lo parezca, el tiempo libre es igual de relevante:
  • Tiempo libre. Tener el restaurante cerrado seis meses al año (principalmente porque no iba nadie a la costa durante el invierno) les dio tiempo libre para pensar e innovar. Pero no solo eso, aprovechar esos paréntesis sabáticos para viajar, aprender de otros, observar, leer… Viajar a Japón a conocer en profundidad la cocina y la cultura gastronómica nipona supuso otro de los grandes puntos de inflexión de la cocina de El Bulli. A juicio de Adrià “la longevidad creativa es muy corta” y el proceso muy erosivo por lo que hay que disponer de tiempo para cargar las pilas de la creatividad. “Si no desconectas de la creatividad, se repite”.
  • Dialogo interdisciplinar. El conocimiento y la colaboración con expertos de diferentes disciplinas como eje del progreso es una de las señas de identidad de El Bulli. No se trata solo de gastronomía. La cocina se mezcla con arte, diseño, magia, poesía, historia, música, filosofía, salud… Adrià sostiene que la BulliPedia “va a cambiar el modelo de educación en escuelas y universidades”.
  • Creer en las personas. “Las personas son buenas, lo que falla es el sistema”. Así terminaba la charla de ayer de Ferrán Adriá. No le falta razón. Además, son mucho más que palabras. En todos los proyectos que desarrolla, el talento de su equipo es tan importante y necesario como el suyo propio y ha tenido la habilidad de aprender algo de todas las personas con las que se ha rodeado.
  • Pensar a largo plazo. Para Adrià uno de los grandes problemas de España es que se piensa demasiado a corto plazo y poco a largo plazo. Lo cierto es que el éxito de El Bulli no llegó en un día. Fue una apuesta continuada por una filosofía de trabajo y creación muy bien definida que terminó por dar resultados después de muchos años de esfuerzo.
  • Dudar de todo. Cuestionar constantemente los procesos de creación, preguntarse siempre el por qué de las cosas, dudar de la tradición, cuestionar los límites… y después analizarlo todo de nuevo y estructurar el conocimiento adquirido.
  • No hay dogmas, no hay gurús. Y a pesar de esto, solo a Ferrán Adriá le permiten decir en una universidad que los talentos más importantes de nuestro tiempo no han terminado sus estudios universitarios o no han pisado un campus en la vida. Se refiería a Steve Jobs (Apple), Bill Gates (Microsoft), Larry Page y Sergey Brin (Google) o Mark Zuckerberg (Facebook)… y a él mismo. Para el cocinero catalán esto es “lógico, porque estaban creando un mundo nuevo que no existía en la universidad”. Y hasta esto es relativo pues en los tiempos que corren se debe contar con la máxima formación para saber poder abordar proyectos que supongan una vertiente de innovación .
  • Usar la tecnología. Esto parece una perogrullada, pero se trata de usar las tecnologías más allá de lo evidente.. Pensar en la mejor forma de integrar la tecnología en nuestros planes. Las nuevas y las viejas. Y es que la tecnología siempre ha jugado un papel relevante en la evolución humana, pero Adrià ha sabido llevarlo un paso más allá.
  • El talento por encima de la edad. Un debate que nadie se atreve a abordar. Para Adrià debemos llegar al “fin del privilegio de los jóvenes” y situar “el talento por encima de la edad”,pues según el genial cocinero la innovación   no se debe asociar a la juventud
  • NOTA:Agradecer a Curro Lucas (elmajao) y  las siguiente fuentes  :El ideal, elalmeria,lavozdealmeria por toda la excelente síntesis que hicieron del evento


Un poco mas de información sobre Xively


xively

!Somos los Amazon Web Services de la Internet de las cosas !, dicen los portavoces  de  Xively.

En efecto  ,la famosa  plataforma de Internet de las cosas de datos antes conocido como Pachube, luego  Cosm y  ahora Xively   acaba de   tomar  una orientacion  muy  comercial intentado monetizar todo el conocimiento adquirido estos años.

En 2011, el proveedor de  acceso remoto de escritorio  LogMeIn adquirió Pachube, una startup con sede en Reino Unido la cual  operaba  como  un bus de  información basada en la web para los datos de sensores en tiempo real.

Descrito por el fundador Usman Haque como “un poco como Twitter para las máquinas”, Pachube tomo  una repercusion mediatica  importante  justamente  durante los terremotos en Japón 2011, cuando los ciudadanos lo utilizaron para mapear e integrar radiación lecturas datos de sus propios contadores Geiger.

Era peculiar la adquisición de LogMeIn, que no parece ser un candidato obvio para capitalizar la “Internet de las cosas”. Haque dijo en su momento que LogMeIn tiene un historial probado de la venta de tecnología complicada para los consumidores.

Desde el acuerdo, Pachube ha cambiado su nombre por el de Cosm – en parte, por lo menos, porque nadie podía pronunciar su apodo inicial. No ha dejado de ser un servicio gratuito  aunque atrajo a algunos clientes comerciales, tales como los medidores inteligentes del proveedor CurrentCost , que por cierto todavía se utiliza, sobre todo por los aficionados.

Receientemente , sin embargo, LogMeIn reveló su plan para liberar el potencial económico de la plataforma.

Se ha cambiado el nombre de nuevo, al parecer debido a problemas de derechos de autor. La plataforma es conocida como Xively (pronunciado Zively).

Más importante aún, se ha introducido una version de  pago para las empresas que deseen utilizar la plataforma como un back-end para sus productos conectados a Internet.  Según Chad Jones, vicepresidente de estrategia de producto para Xively, la medida responde a un interés creciente en un servicio comercial. “Tenemos hasta 15 consultas a la semana, y no  hemos hecho marketing”, diceChad   ( bueno esto no es del todo cierto pues  personalmente he visto publicidad en Internet  del servicio  cosm.com) .

Las empresas ahora pueden pagar 999 dólares por una licencia anual para utilizar la plataforma, además de entre $ 1 y $ 3 por dispositivo conectado, dependiendo de la cantidad de datos que produce cada “dispositivo”.A cambio, reciben un acuerdo de nivel de servicio con “ramificaciones” financieros para el cliente si no se cumple.

El principal atractivo para las empresas, Jones sostiene, es que se pueden obtener los datos de back-end para los dispositivos conectados en marcha y funcionando en cuestión de horas. “Vamos a hacer lo que Amazon Web Services ha hecho, pero aplicado a la Internet de las cosas”, dice.

Una empresa que ya ha firmado para evitar el s desembolso de nuevos  sistemas es una empresa de EE.UU. de fabricantes de atracciones de recintos feriales. Quería integrar sensores conectado en sus juegos mecánicos, y al principio consideraron la construcción de su propia  infraestructura de código abierto basado en la nube. “estimaban que se necesitarían 9 meses para construir, pero después de 6 semanas, su responsable  de TI se encontró con nosotros”, afirma Jones. “Se puso el sistema en funcionamiento en dos días.”

Jones espera que el negocio crezca  para   Xively y está convencido de que será una mina de oro.

“De acuerdo con Cisco, el Internet de las cosas es un mercado de $ 1,200,000,000,000,” él dice. “Vamos a hacer nuestro dinero.”

Fuente original en inglés     aqui