No existe limite de edad ni de recursos para la innovación


Muchos lectores  o seguidores de este blog a  edades tempranas probablemente hace unos años construirían  emisoras de FM ,  radios de AM,   amplificadores de audio, detectores fotoeléctricos, circuitos con relés, y una larga lista de cosa   gracias a  que  en países  desarrollados era relativamente  fácil  adquirir hw  comprando los componentes electrónicos en tiendas de electrónica ( !que por cierto actualmente casi han desaparecido ! ) porque virtualmente no había basura electrónica todavía .
 
En este post  vamos presentar a Kevin un chico africano,   que lo que  lo hace diferente, es precisamente de disponer de componentes electrónicos  gracias  a un poder  reciclador inimaginable,  con una clara  ambición de querer mejorar el mundo mas cercano que  le rodea. Veamos su historia. 

Kelvin nació en Freetown, Sierra Leona en 1996 como el más joven de cinco hermanos. Sus instintos creativos han estado con él cuando era niño  buscando soluciones a los problemas de su comunidad. A la edad de 10, ya  comenzó a  tener  curiosidad  por las piezas de chatarra electrónica de vertederos  que encontraba a la salida de la escuela para sus inventos.

Especialmente de interés era para él  electrónica  que se desprendía de televisores, viejas baterías ,juguetes infantiles ,etc. La basura de cobre, silicio y plástico barato despertó en él un instinto creador y talento descomunal.

Kelvin analizaba todo lo que encontraba  desde su desconocimiento, clasificando sus piezas y  guardándolas con intención de reciclarlas casi como un juego  aprendiendo poco a poco electrónica de forma autodidacta a  través de  material reciclado.

Pero  un electrónico sin electricidad, poco puede hacer , y en su barrio  no había siempre electricidad por culpa del tendido eléctrico “artesanal ” ( tan solo una vez por semana la electricidad a su casa).

Como era muy poco tiempo para aprender e investigar; y sobre todo muy malo para  la seguridad de su familia y entorno  construyó su primera batería artesanal  con ácido, soda, cinta americana y metales rescatados del vertedero y consultando viejos libros obtenidos de la biblioteca del colegio, desde donde  era inimaginable elaborar o recibir incluso formación  para sus ideas.

Con su  batería casera  consiguió  dar un poco de luz a las peligrosas noches de su familia y vecinos y   entonces  ya podía dar rienda suelta a sus inventos.

Tras la batería que alimentaba las luminarias de su entorno , le  vino el generador  que  construyó reinventando y mezclando piezas eléctricas industriales y de coches (de un modo parecido al que hizo William Kamkwamba  que veremos más abajo),  consiguiendo atraer a sus vecinos que buscaban ayuda durante los apagones para poder recargar sus teléfonos móviles reciclados  encargándose a  su vez de dar difusión a  los inventos de Kevin.

Tras el generador, a  los 14 años   construyó su emisora de radio en FM que utilizaba para retransmitir los partidos del barrio a sus amigos y dar “voz a la juventud” del barrio. A la emisora le siguió una auténtica mesa de mezclas, un amplificador y varios micrófonos. Había nacido DJ Focus -como le llamaban sus amigos-.

Kelvin, junto con su equipo, fue el ganador de Innovate Salone del Mundial Mínimo 2012 – el reto de la innovación de la escuela secundaria inaugural en Sierra Leona.

Finalmente Kelvin fue seleccionado para viajar a los EE.UU. en 2012, donde fue invitado a hablar en el panel “Conoce a los Creadores Jóvenes” en el Mundial de la Maker Faire 2012 en Nueva York   convirtiendose  oficialmente en el “practicante visitanate”  mas joven de la historia con el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) Iniciativa para el Desarrollo Internacional.
 
En el MIT, presentó sus invenciones a los alumnos de dos clases-D Lab, con miembros de la comunidad que participan en el MIT, y participó en las manos-en la investigación en el Media Lab del MIT. También ha dado conferencias a los estudiantes de ingeniería de pregrado en la Universidad de Harvard.La experiencia de Kelvin ha sido capturado en un vídeo de YouTube que ha sido visto más de 4 millones de veces y sigue inspirando a otros jóvenes en su país y en todo el mundo.

La historia podría haber acabado ahí, con un video viral y cuatro conferencias de un menor de edad por toda Norteamérica: una sociedad muy acostumbrada a modelar pequeños héroes de plástico que luego tira por las mismas alcantarillas donde los pesca.

Afortunadamente no ha sido así. Lo que demuestra el talento y la competencia del chaval es que solo unos meses más tarde firmó un contrato de 100.000 dólares (60.000 €) con la firma canadiense Sierra WiFi para investigar y desarrollar una red de paneles solares con wifi incorporado para instalar en 400 puntos de Sierra Leona. Kelvin es ahora un héroe de hierro en la ciudad de su chatarra. No sólo está liderando el proyecto, sino que compañía le ha construido su propio laboratorio de investigación.

 Su historia merece unas líneas y mucho respeto..

 

 

Pero el caso de Kevin no es un caso aislado William Kamkwamba   que para alimentar la casa de su familia, el joven construyó con 14 años un molino de viento que producía electricidad a partir de piezas de repuesto y chatarra – él a partir en un viaje se detalla en el libro y la película “El niño que aprovechado el viento.”William Kamkwamba, de Malawi, es un inventor nato. Cuando tenía 14 años, construyó un molino de viento que producen electricidad a partir de piezas de repuesto y chatarra, apoyándose en un libro de la biblioteca . El molino de viento lo construyó siendo capaz  de alimentar  cuatro luces y dos radios en su casa de la familia.

Después de leer sobre Kamkwamba en el blog de Mike McKay Hactivate (que recogió la historia de un periódico local de Malawi), TEDGlobal Director de la conferencia Emeka Okafor pasó varias semanas le rastrear en su casa de Masitala Village, Wimbe, y lo invitó a asistir a TEDGlobal . En el escenario, Kamkwamba habló de su invención y compartió sus sueños: la construcción de un molino de viento más grande para ayudar con el riego para todo su pueblo, y para volver a la escuela.

Después de la charla de movimiento Kamkwamba, hubo un gran apoyo para él y su trabajo prometedor. Los miembros de la comunidad TED se unieron para ayudar a mejorar su sistema de energía (mediante la incorporación de la energía solar), y continuar su educación a través de la escuela y tutorías. Proyectos posteriores han incluido agua potable, prevención de la malaria, la energía solar y la iluminación de las seis viviendas en su complejo de la familia; un pozo de aguas profundas con una bomba de energía solar para el agua limpia; y un sistema de riego por goteo. Mismo Kamkwamba regresó a la escuela, y ahora asiste a la Academia de Liderazgo de África, una nueva escuela preparatoria panafricana las afueras de Johannesburgo, Sudáfrica.

La historia de Kamkwamba está documentada en su autobiografía, El niño que aprovechado el viento: La creación de corrientes de Electricidad y de la esperanza. Un documental sobre Kamkwamba, llamado William y el molino de viento, ganó el premio de largometraje documental Gran Jurado en el SXSW en 2013 (ver un trailer). Usted puede apoyar a su trabajo y otros inventores jóvenes en MovingWindmills.org.

Fuente  aqui   

Un boligrafo mágico


Al mercado de la impresión 3D le están saliendo dos conceptos extremos : los lápices 3D , es decir dispositivos que virtualmente puedan escribir en las tres dimensiones  como si fuesen un bolígrafo gracias a la pericia del dibujante.

Estamos hablando pues de  impresoras  3D portátiles que incluso podríamos catalogar de bolsillo, unos periféricos peculiares que prometen ser la herramienta ideal para amantes de las manualidades.

Se caracterizan pues,  básicamente, por ofrecer las ventajas de una impresora 3D en un formato realmente compacto, utilizando además unos consumibles sencillos de instalar que facilitan el uso de estos  dispositivo, siendo ideal para todo tipo de usuarios.

Lix

Como podemos  ver en el video , se trata de una  especie  bolígrafo (el dispositivo también tiene unas dimensiones que lo hacen cómodo de sujetar  pesando solo 35 gramos y de medidas 16.3cm de largo x 1.3 de grosor) que genera filamentos de plástico como los de una impresora 3D y permite, literalmente, dibujar objetos 3d ( en el aire).

En cuanto a su funcionamiento  no difiere mucho de una pistola de cola térmica,excepto que los filamentos de material que genera son mucho más finos, se secan más rápido y tienen más dureza a si como que la alimentación es un simple cable USB

Lix tiene una resistencia que calienta filamentos de plástico PLA o ABS como los que se utilizan en impresión 3D.. Su creador  Anton Suvorov  lanzo una campaña en Kickstarter  para financiar parte de su invento y ya dispoene   su página web   donde a se puede pre-ocmprar por  139 dólares la versión 3D   o por  59.95 la versión 2D

De momento, la mayor limitación que se aprecia en el vídeo es que los trazos tardan en salir del lápiz y en endurecerse.

 

Más información aqui

3Doodleer

 

Esta propuesta también ha surgido de Kickstarter, y como la anterior igualmente consiguió reunir el dinero necesario para llegar a producción.

Su puesta en marcha es extremadamente sencilla:basta con conectarla a la corriente eléctrica, esperar a que esté lo suficientemente caliente para que pueda empezar a trabajar (un LED se pondrá de color azul cuando esté lista) y pulsar uno de los dos botones disponibles para que el plástico comience a aparecer por la boquilla. Esos dos botones determinarán la velocidad a la que se derrite el plástico ABS, uno para una velocidad lenta y otro para otra más rápida, por lo que más o menos podremos controlar la salida del material según nos convenga. También incluye otro switch que hace la función de selector del tipo de plástico a utilizar (ABS o PLA) así como de botón de encendido.

El fabricante ha lanzado un pack de nuevas puntas con las que poder dar forma al plástico y obtener diseños más creativos. Por otro lado, también han presentado un pedal con el que poder controlar la expulsión del plástico con el pie, algo que seguro que facilitará la tarea, ya que podremos aguantar con mayor comodidad el dispositivo sin prestar atención a los botones.

El precio de los plásticos es de 9,99 euros, una etiqueta bastante atractiva que no asusta si tenemos en cuenta que son consumibles que determinan la vida del producto. Pero si tenemos en cuenta a este aspecto, es cierto que son baratos, pero habrá que tener en cuenta el tamaño de nuestras impresiones, ya que cada barrita suele durar más bien poco.

En resumen, el 3Dooler o  Lix   pueden  ser caprichos que, aunque está al alcance de muchos, podrían no ser los productos ideales para todos. Requieren práctica, destreza, imaginación y mucha, mucha paciencia, algo que no termina de cuadrar si tenemos en cuenta la sencillez que parezen ofrecer en un principio.

 

Fuente aqui