desmontaje mando a distancia

Cuando un mando a distancia deja de responder o nos obliga a apretar cada vez más los botones, no siempre necesitamos comprar uno nuevo. A menudo, el problema está en las pilas, en la suciedad acumulada o en el desgaste de los contactos del teclado.

Con unas comprobaciones sencillas podemos localizar la avería y, en muchos casos, recuperar su funcionamiento. Eso sí: conviene distinguir una reparación duradera de algunos trucos que pueden funcionar temporalmente, pero acabar empeorando el problema.

Este tema recurrente lo hemos tratado en varios post, pero dada la proliferación de información poco fiable en la red he querido intentar ponerla al dia por si amigo lector necesitases reparar un mando de infrarojos.

1. Comprobar las pilas y sus contactos

Entiendo que esto es lo mas básico, pero siempre conviene asegurarse, así que antes de desmontar el mando, revisa lo más sencillo:

  • Comprueba que las pilas estén colocadas con la polaridad correcta.
  • Prueba con un juego de pilas nuevas o que sepas que funcionan.
  • Inspecciona los muelles y terminales del compartimento: no deben estar oxidados, sucios ni flojos. Ciertamente puede parecer irrisorio, pero es una causa muy común de mal funcionamiento dado que es fácil que se sulfaten las pilas y estropeen los contactos del porta pilas: si sucediese así, lima los contactos y asegúrate de que no queda ningun resto químico.
  • Comprueba que las pilas queden bien sujetas.

Si tienes un multímetro, puedes medir su tensión. Sin embargo, una pila puede mostrar una tensión aparentemente correcta en vacío y fallar cuando el mando necesita corriente. Por eso, sustituirlas temporalmente por otras en buen estado es una comprobación muy útil.

Si hay restos de una fuga, retira las pilas deterioradas y evita tocar los residuos directamente. Si la corrosión ha avanzado hasta la placa, la reparación requerirá algo más que una limpieza superficial.

2. Probar cada tecla con la cámara del móvil

Este es uno de los trucos más útiles para comprobar un mando de infrarrojos sin abrirlo ( ojo porque también existen mandos bluetooth o por RF y este truco no te servirá amigo lector).

El emisor situado en su extremo envía una luz que nuestros ojos no perciben, pero que algunas cámaras de teléfonos móviles pueden detectar.

Para hacer la prueba:

  1. Abre la aplicación de cámara del móvil.
  2. Apunta el extremo delantero del mando hacia el objetivo.
  3. Mira la pantalla del teléfono mientras pulsas una tecla.
  4. Repite la prueba con cada botón, especialmente con los que fallan.

Si el mando emite, normalmente verás un destello o parpadeo blanquecino o violeta en la zona del LED. No veremos un haz atravesando el aire, sino el emisor iluminándose en la pantalla.

Hay una precaución importante: algunas cámaras incorporan filtros que bloquean los infrarrojos. Si no ves nada, prueba con la cámara frontal y comprueba primero el teléfono utilizando otro mando que funcione. La ausencia de destellos no demuestra una avería si no sabemos que esa cámara detecta infrarrojos.

La prueba permite comprobar si al pulsar una tecla se produce emisión, pero no garantiza que el código enviado sea correcto ni que el televisor lo reciba. Además, no sirve para evaluar las funciones que se transmiten por Bluetooth o radiofrecuencia; algunos mandos combinan distintas tecnologías.

3. Abrir el mando sin romper las pestañas

Si las pilas están bien y hay botones que no responden, podemos inspeccionar el interior.

Retira siempre las pilas antes de desmontarlo. Busca tornillos en el compartimento y bajo posibles etiquetas. Después, separa las dos mitades con una herramienta de apertura de plástico o una púa de guitarra para no deformar el plástico, avanzando poco a poco por el contorno.

Evita introducir un destornillador metálico profundamente: puede romper las pestañas o dañar la placa ( mejor usar una herramienta plàstica aunque cueste mas trabajo).

Puedes hacer una fotografía antes de sacar las piezas. Te ayudará a recordar la posición del teclado, los contactos y cualquier elemento suelto.

4. Inspeccionar la placa y el teclado

En muchos mandos encontramos una membrana de silicona con pequeñas pastillas conductoras negras bajo las teclas. Al pulsar, estas pastillas unen los contactos correspondientes de la placa y el circuito detecta la orden.

Busca:

  • Suciedad o residuos pegajosos.
  • Restos de líquidos.
  • Pastillas conductoras deterioradas.
  • Grietas en la placa o pistas dañadas.
  • Soldaduras agrietadas en los terminales de las pilas y en el LED infrarrojo.

Que no haya componentes quemados no significa que todo esté bien. Una soldadura rota o un contacto desgastado pueden pasar desapercibidos.

5. Limpiar correctamente: placa y membrana por separado

La placa electrónica

Retira primero el polvo con un pincel suave. Para los residuos, utiliza un bastoncillo sin pelusa ligeramente humedecido con alcohol isopropílico adecuado para electrónica, comprobando su compatibilidad con los materiales.

Limpia con suavidad y sin empapar. En las zonas negras impresas de la placa, evita frotar insistentemente: podrías eliminar parte del recubrimiento conductor.

No utilices lijas, cuchillas ni gomas abrasivas sobre los contactos.

La membrana y la carcasa

Una membrana de silicona sencilla, completamente separada de la electrónica, puede limpiarse con agua templada y una pequeña cantidad de jabón neutro. Aclara y deja secar por completo, incluidos los huecos bajo las teclas.

No rasques las pastillas negras ni intentes eliminar su color: esa superficie forma parte del contacto eléctrico.

¿Conviene utilizar WD‑40?

ATENCION: Esto lo vas a ver en mil videos en YouTube o internet pero el WD‑40 multiusos convencional no es un limpiador de contactos: deja una película lubricante, por lo que no es la opción adecuada para limpiar el teclado de un mando. El propio fabricante distingue este producto de su limpiador específico para contactos eléctricos.

Si empleas un limpiador de contactos, debe ser sin residuos y compatible con los materiales del mando. No presupongas que un producto apto para metal también lo es para las pastillas conductoras o sus recubrimientos.

6. Reparar las teclas desgastadas

Si después de limpiar una tecla sigue necesitando mucha presión, puede que su pastilla conductora esté desgastada.

En algunos vídeos se recomienda pintar los contactos con un lápiz. Aunque el grafito conduce electricidad, un lápiz no crea un recubrimiento uniforme, adherente y duradero. Puede dejar partículas y ofrecer una mejoría pasajera.

Para una reparación más fiable, utiliza un kit específico para restaurar contactos de teclados de goma, siguiendo sus instrucciones de preparación, aplicación y curado. Existen productos diseñados precisamente para recuperar la conductividad de estas pastillas.

Otra opción es sustituir la membrana si existe un repuesto compatible.

Tampoco es recomendable pegar papel de aluminio doméstico como solución definitiva. Puede despegarse, desplazarse y puentear contactos, provocando pulsaciones continuas o fallos intermitentes.

7. Montar y comprobar todas las funciones

Cuando las piezas estén completamente secas y cualquier recubrimiento haya terminado de curar, vuelve a colocar la membrana y la placa. Comprueba que ninguna tecla quede atrapada y cierra la carcasa sin forzarla.

Instala las pilas y repite dos comprobaciones:

  1. Prueba cada tecla con la cámara, utilizando una cámara que hayas verificado previamente.
  2. Comprueba el mando con el aparato, revisando la respuesta y el alcance habitual.

Si el emisor permanece encendido sin pulsar nada, puede haber una tecla atascada o algún contacto puenteado.

Si hay emisión pero el aparato no responde, comprueba también el receptor, los obstáculos y, cuando corresponda, el emparejamiento o la configuración del mando.

Reparar antes de sustituir

Muchos mandos recuperan su funcionamiento con unas pilas nuevas y una limpieza cuidadosa. Cuando existe desgaste, los materiales específicos para contactos ofrecen una reparación más fiable que el lápiz o el papel de aluminio.

La clave está en seguir un orden: comprobar la alimentación, probar cada tecla con la cámara, inspeccionar, limpiar y verificar de nuevo. Así evitamos desmontajes innecesarios y aumentamos las posibilidades de que la reparación dure.

Reacciones en fediverso

Una respuesta a «Cómo reparar un mando a distancia correctamente: limpieza, contactos y prueba con el móvil»

  1. Avatar de thurderon
    thurderon

    Sí señor, reparar y reutilizar 🙂

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