aspecto final atornillador reparado

Vivimos en una época en la que resulta demasiado fácil tirar a la basura cualquier dispositivo que deja de funcionar. En muchos casos no encontramos repuestos, no tenemos experiencia en reparaciones o simplemente el coste de llevarlo a un servicio técnico supera el valor económico del producto. La consecuencia suele ser siempre la misma: comprar uno nuevo y desechar el antiguo.

Sin embargo, muchas averías son sorprendentemente sencillas de solucionar.

En el artículo de hoy vamos a reparar un viejo atornillador eléctrico de IKEA que había dejado de funcionar tras años de servicio. Además, veremos cómo modernizarlo para que pueda cargarse mediante USB, algo que puede aplicarse a muchos otros dispositivos similares alimentados por batería.

Cómo funciona internamente

La mayoría de estos pequeños atornilladores tienen una electrónica muy sencilla compuesta por:

  • Una batería de ion-litio tipo 18650.
  • Un circuito de carga.
  • Un interruptor de accionamiento.
  • Un pequeño motor eléctrico.

Por tanto, cuando dejan de funcionar, normalmente el problema suele estar en la batería, en el circuito de carga o en ambos.

Diagnóstico de la avería

Lo primero que debemos hacer es desmontar cuidadosamente el atornillador y acceder a la batería.

Con un multímetro medimos la tensión entre los terminales de la celda 18650.

Si encontramos una tensión muy inferior a 3,7 V, es bastante probable que la batería haya llegado al final de su vida útil.

En mi caso utilicé una batería reciclada procedente de una power bank que ya no utilizaba, aunque también se pueden adquirir celdas nuevas por muy poco dinero.

Tras sustituir la batería comprobamos si el atornillador vuelve a funcionar.

Si sigue sin cargar o presenta problemas, es muy posible que el circuito de carga también se haya deteriorado con el paso de los años.

El problema del cargador original

Este modelo utilizaba originalmente un adaptador externo de 12 V y un circuito interno encargado de reducir esa tensión para cargar la batería de 3,7 V.

Después de años de uso, tanto la batería como el circuito de carga pueden degradarse.

En mi caso decidí eliminar completamente la electrónica original y sustituirla por un módulo cargador procedente de una power bank.

Actualmente estos módulos son muy baratos y fáciles de encontrar debido a la enorme popularidad de las baterías 18650, asi que si no dispones de una power bank que nos uses o para reciclar, estos módulos de carga también se puede adquirir aparte.

Tal y como vemos en la imagen de bajo su montaje es muy sencillo: conectáremos dos cables a la celda 18650 ( respetando la polaridad) y los otros dos irán al conmutador del motor ( en nuestro caso)

circuito de caga celda 18650

Instalación de la nueva batería y cargador USB

El procedimiento es bastante sencillo:

  1. Retiramos la batería antigua.
  2. Eliminamos el circuito de carga original.
  3. Soldamos la nueva batería al módulo cargador.

Si no disponemos de una soldadora por puntos, es recomendable utilizar abundante flux, limar las conexiones y realizar las soldaduras con rapidez para evitar calentar excesivamente la celda.

Una vez conectado todo, fijamos tanto la batería como el nuevo módulo utilizando silicona caliente.

Adaptando el conector USB

Aquí aparece el único trabajo mecánico de la reparación.

El antiguo conector de carga era un conector circular pensado para el cargador de 12 V, por lo que ya no nos sirve.

Buscando una ubicación adecuada, encontré espacio suficiente en la empuñadura, junto a la batería y cerca de la cinta para colgar la herramienta.

Con ayuda de un soldador caliente abrí una ventana en la carcasa y posteriormente la ajusté con una lima hasta que el conector USB encajó perfectamente.

Es importante reforzar mecánicamente la zona del conector con silicona caliente para evitar que se desprenda con el uso.

Montaje final

Antes de cerrar la carcasa conviene realizar varias pruebas:

  • Verificar que la batería carga correctamente.
  • Comprobar que el motor gira con normalidad.
  • Confirmar que el conector USB queda firmemente sujeto.

Una vez comprobado todo, volvemos a montar los tornillos de la carcasa.

En la imagen de mas abajo podemos ver a la derecha como queda integrado el nuevo modulo de carga USB con la nueva celda y el circuito de carga USB ya funcionando pegado con silicona caliente a un lateral de la celda. Asimismo a la derecha he querido mostraros el aspecto del modulo de carga original averiado junto con su conector, apreciándose claramente el desgaste y sobe todo el tamaño muchísimo mayor que el nuevo modulo

El resultado es un atornillador completamente funcional que ahora puede cargarse mediante USB, igual que la mayoría de dispositivos electrónicos modernos.

Conclusiones

Esta sencilla reparación ha permitido recuperar una herramienta perfectamente útil que de otro modo habría terminado en la basura.

Además, la técnica utilizada puede aplicarse a multitud de dispositivos alimentados por baterías 18650, como linternas, pequeños aspiradores, juguetes, herramientas portátiles o sistemas de iluminación.

Con unos pocos componentes reciclados y algo de paciencia es posible prolongar durante años la vida útil de muchos equipos electrónicos, reduciendo residuos y ahorrando dinero.

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