Cómo fabricar una PCB usando impresión 3D y cinta de cobre


Si alguna vez has querido fabricar tus propias placas de circuito impreso sin lidiar con productos químicos o procesos complejos, el método que te voy a contar puede interesarte. Se trata de combinar una impresora 3D con cinta de cobre conductora para obtener PCBs funcionales, con formas personalizadas y sin necesidad de taladrar después. A continuación te explico todo el proceso paso a paso, desde el diseño electrónico hasta el montaje final.

El método en resumen

La idea es sencilla: en lugar de grabar cobre sobre una baquelita, imprimimos en 3D una estructura plástica que hace de sustrato. Sobre ella, aplicamos el cobre autoadhesivo (comercialmente se vende en forma de cinta o en planchas de cobre) siguiendo los recorridos de las pistas. Los taladros para los componentes se diseñan directamente en el modelo 3D, y los cruces de pistas se resuelven con pequeños puentes de cable. El resultado es una placa de una sola cara, con buena conductividad y sin necesidad de vías.

Diseño electrónico en EasyEDA

El punto de partida es el diseño del circuito en EasyEDA. Aquí hay que tener en cuenta que trabajaremos con una sola capa, por lo que conviene configurar las reglas de diseño con unos valores específicos. Para el ancho de pista usaremos 2,5 mm como valor preferido, con un mínimo de 2 mm. El espaciado entre pistas debe ser de al menos 1,5 mm para evitar cortos accidentales. Las vías se deshabilitan por completo, tanto en diámetro como en taladro, ya que no las vamos a usar.

Es importante rutear manualmente, forzando todo en la capa inferior (BottomLayer). Si hay cruces inevitables, podemos utilizar resistencias de 0 o pequeños jumpers que luego implementaremos físicamente con cable. Al finalizar, exportamos la capa de cobre como imagen o archivo DXF a escala 1:1, y también generamos la lista de taladros para tener las posiciones exactas.

En resumen esta es la configuración de reglas de diseño para EasyEda:

ParámetroValorMotivo
Track Width2.5 mm (preferido) / 2.0 mm (mínimo)Ancho suficiente para cinta de cobre
Clearance1.5 mmSeparación entre pistas para evitar cortos
Via Diameter0 mm (o el mínimo admitido)No se usan vías (se reemplazan por puentes)
Via Drill Diameter0 mm ( o el mínimo admitido)No se usan vías
Routing LayersSolo BottomLayerDiseño de una sola cara
Permitir víasNOForzar diseño sin vías

Nota : ciertamente EasyEDA por defecto no permite una sola capa de PCB, pero siempre intentara el autoroute minimizar el numero de capas por lo que si es posible usara una sola capa. además por supuesto también podemos probar a hacer el ruteo manual. Por otro lado , también seria factible mediante este método fabricar PCB de doble cara siempre que el lado de los componentes se puedan disponer estos

Diseño del modelo 3D

Con la referencia del layout pasamos al modelado 3D, por ejemplo en Fusion 360 o SolidWorks. Creamos una base de 2 mm de espesor que será el cuerpo de la placa. Sobre ella, dibujamos los canales que seguirán las pistas, con una profundidad de 0,5 mm. El ancho de estos canales debe ser ligeramente mayor que el de la cinta, así que si usamos cinta de 2,5 mm, haremos canales de 2,7 mm.

Los taladros para los componentes se modelan directamente como cilindros que atraviesan toda la base. Los diámetros dependen del componente: para resistencias y diodos usaremos 0,9-1,0 mm; para condensadores electrolíticos y pines de cabecera, entre 1,0 y 1,2 mm; y para terminales de tornillo o conectores grandes, hasta 2,0 mm.

En cada taladro también diseñamos un área hundida que actuará como pad. Se trata de un círculo de 3 mm de diámetro con una profundidad de 0,5 mm, concéntrico con el taladro. El canal de la pista debe conectar con el borde de este pad para que la cinta llegue hasta allí sin escalones.

Para los cruces de pistas que no se pudieron resolver en el diseño, modelamos puentes integrados. La opción más práctica es crear dos taladros pequeños de 0,8 mm separados entre 5 y 10 mm, unidos por un canal superficial de 0,5 mm de profundidad. Por ahí pasaremos un cable de cobre estañado que soldaremos en ambos extremos.

Resumen estructura de la placa (parámetros en CAD)

ElementoDimensiónFunción
Base estructural2.0 mm de espesorRigidez y soporte
Canales para pistas0.5 mm profundidadGuiar y alojar la cinta de cobre
Ancho de canalTrack Width + 0.2 mmHolgura para la cinta
Pared entre canales1.5 mm (Clearance)Aislamiento entre pistas

Resumen taladros para componentes (THT)

ComponenteDiámetro de taladro
Resistencias, diodos0.9 – 1.0 mm
Condensadores electrolíticos0.8 – 1.2 mm
ICs DIP, header pins1.0 – 1.2 mm
Terminales de tornillo1.5 – 2.0 mm

Todos los taladros deben atravesar completamente la base (2.0 mm)

Resumen pads para soldadura

  • Área hundida: 3.0 mm de diámetro, 0.5 mm de profundidad
  • Taladro central: según componente
  • Conexión: El canal de pista debe conectar con el borde del pad

Impresión 3D de la placa

A la hora de imprimir, elegimos un filamento aislante como PLA, PETG o ABS. Es recomendable usar una altura de capa de 0,12 a 0,16 mm para que los taladros y canales queden bien definidos. La orientación debe ser con los canales hacia arriba, y no serán necesarios soportes si los taladros son verticales. Tras la impresión, verificamos que todos los taladros estén abiertos y limpiamos los canales de posibles rebabas con una lija fina o un cúter.

Parámetros de impresión

ParámetroValor
FilamentoPLA, PETG o ABS (aislante)
Altura de capa0.12 – 0.16 mm (para precisión en taladros)
Boquilla0.4 mm
Relleno20-40% (100% en zonas de pads opcional)
OrientaciónCanales y pads hacia arriba
SoportesNo necesarios para taladros verticales

Aplicación de la cinta de cobre

La cinta de cobre debe tener adhesivo conductor para garantizar la continuidad eléctrica. Los anchos más prácticos son 3 mm o 5 mm, aunque podemos cortar tiras más estrechas si es necesario. Colocamos cada tramo de cinta dentro de su canal correspondiente, presionando bien con una espátula o un palillo de bambú para que se adhiera en curvas y esquinas. En los pads, dejamos que la cinta cubra toda el área hundida. Si dos tramos de cinta deben unirse, soldamos la superposición para asegurar la continuidad.

Instalación de puentes y componentes

Los puentes de cable se montan primero. Insertamos un cable de cobre estañado de 0,5 a 0,8 mm en los dos taladros diseñados para ello, y soldamos ambos extremos sobre la cinta de cobre. El cable debe quedar alojado en el canal superficial para que no sobresalga.

A continuación colocamos los componentes. Si son THT (de agujero pasante), insertamos los pines en sus taladros y soldamos cada uno al pad de cinta. Para componentes SMD, los situamos sobre los pads y soldamos directamente con estaño. Es conveniente usar fundente para facilitar la soldadura, especialmente porque la cinta de cobre disipa calor rápidamente y requiere algo más de tiempo con el soldador.

Pruebas y acabado final

Antes de dar por terminada la placa, hacemos una comprobación con el multímetro: verificamos la continuidad de cada pista y nos aseguramos de que no haya cortos entre pistas adyacentes. Si todo está correcto, podemos aplicar una capa de barniz aislante para proteger las pistas de la humedad o de posibles contactos accidentales. También podemos diseñar e imprimir una tapa que encaje sobre la placa si el proyecto lo requiere.

Ventajas y limitaciones del método

Este sistema tiene varias ventajas interesantes. La conductividad es excelente por ser cinta de cobre, no se utilizan productos químicos ni procesos de grabado, y los taladros ya vienen integrados en la impresión, ahorrando trabajo de mecanizado. Además, podemos dar formas complejas a la placa e incluso integrar soportes o carcasas en un mismo conjunto impreso.

Como limitaciones, el ancho mínimo de pista es de unos 2 mm, lo que impide trazos muy finos. No es adecuado para circuitos de alta frecuencia, y la corriente máxima que puede manejar una pista de 3 mm de ancho ronda los 2-3 amperios. Por último, el proceso requiere paciencia en el montaje manual, aunque el resultado es muy gratificante.

Con este método puedes obtener PCBs completamente funcionales en tu propio taller, combinando la precisión de la impresión 3D con la fiabilidad del cobre. Si te animas a probarlo, verás que es una alternativa muy práctica para prototipos o para proyectos que requieren formas personalizadas.

¿Merece la pena reciclar la pantalla de una tableta como monitor? Mi experiencia con un Nexus 10


Reciclar componentes electrónicos es una de las prácticas más gratificantes para un maker. En teoría, convertir la pantalla de una tableta rota en un pequeño monitor secundario suena genial: barato, ecológico y con cierto rollo DIY. Pero, ¿es siempre viable?

Hace unos días me encontré con una tableta Samsung Google Nexus 10 cuya placa madre había dejado de funcionar. La pantalla estaba intacta, así que pensé: “la convierto en un monitor HDMI con un adaptador LVDS”. Lo que parecía un proyecto sencillo se convirtió en un recorrido fascinante por las entrañas de los estándares de pantallas, controladoras y, finalmente, una conclusión que quizá no esperaba.

Comparto mi experiencia para que otros se ahorren dolores de cabeza y sepan cuándo merece la pena reciclar una pantalla de tableta… y cuándo no.

2024 03 31 14 14 23 Reciclar partes de una tableta averiada Busqueda de Google Personal  Microso

Paso 1: Identificar la pantalla (y el primer error)

La tableta es un Google Nexus 10 fabricado por Samsung. En la cinta flexible de la pantalla aparecía el código GT-P8110, que corresponde a una Samsung Galaxy Tab 2 10.1, pero en realidad es el mismo panel físico.

Al desmontar la tableta, encontré la etiqueta del panel: LTL101DL02-001. Las especificaciones parecían prometedoras:

  • 10.1 pulgadas
  • Resolución 2560×1600 (WQXGA)
  • Interfaz: LVDS (o eso supuse)

Con esa información me lancé a buscar un controlador LVDS genérico en AliExpress. Pero aquí vino el primer error.

Paso 2: El problema del conector

Cuando examiné con cuidado el cable FPC que conecta la pantalla a la placa madre, conté los pines. No eran 40, como la mayoría de paneles LVDS de portátiles, sino 45 pines. Además, en el propio cable aparecía serigrafiado “GT-P8110 LCD FPCB REV.1.2”.

Esto cambió por completo el tipo de interfaz. En las tablets de gama alta de esa época, un conector de 45 pines suele indicar que la interfaz no es LVDS, sino MIPI DSI (Mobile Industry Processor Interface Display Serial Interface).

Y ahí está la primera gran bifurcación del proyecto:

  • LVDS: estándar común en monitores y portátiles. Los controladores HDMI → LVDS son baratos (15–25 €) y fáciles de encontrar.
  • MIPI DSI: estándar para móviles y tablets. Los controladores HDMI → MIPI DSI son escasos, más caros (30–60 €) y casi siempre requieren configuración manual de pines.

Si tu tableta es de gama baja o media con pantalla de resolución modesta (1024×600, 1280×800), lo más probable es que use LVDS. En ese caso, el reciclaje es sencillo y barato. Pero con una pantalla de alta resolución como la del Nexus 10, la cosa se complica.

Paso 3: Buscar controladores compatibles

Probé con varias opciones que encontré en AliExpress.

Opción A: Kits con panel incluido

Encontré un kit que incluía placa controladora LVDS y un panel de 10.1″ 1280×800. Costaba unos 20 €. Era tentador porque el precio era inferior al de la mayoría de controladoras MIPI que había visto, pero no me permitía usar mi pantalla original. Si el objetivo era simplemente tener un monitor pequeño, esta era la opción más sensata.

Opción B: Controladores universales LVDS

Encontré placas como la PCB800812, muy populares para paneles LVDS de 40 pines. Pero recordemos: mi conector era de 45 pines y la interfaz MIPI DSI. Aunque la resolución y el voltaje fueran compatibles, el conector y el protocolo no lo eran. No había manera de enchufar el cable de la tableta a esa placa sin un adaptador personalizado y sin modificar el pinout.

Opción C: Controladores HDMI a MIPI DSI

Esto ya era el territorio adecuado, pero los precios empezaban en 30 € y llegaban hasta 60 € por placas con chips como el Toshiba TC358870XBG o el LT6911C. Algunas soportaban 4 líneas MIPI, necesarias para llegar a 2560×1600, pero la mayoría se anunciaban para resoluciones menores. Además, había que lidiar con conector de 40 pines y reordenar el pinout para que coincidiera con mi panel.

Paso 4: La alternativa con ESP32-P4 (para los más valientes)

Ahí fue donde descubrí una posibilidad diferente: si en lugar de buscar una controladora comercial te animas a programar, puedes usar un ESP32-P4.

Este es el único ESP32 que tiene controlador MIPI-DSI nativo. Con una placa de desarrollo como la ESP32-P4-Function-EV-Board (unos 40–60 €) y la hoja de datos (datasheet) de tu pantalla, puedes escribir el código necesario para que el ESP32 reciba señal HDMI (o genere imagen propia) y la envíe a la pantalla en MIPI DSI.

El problema es que necesitas:

  • El datasheet del panel LTL101DL02-001, que no es fácil de conseguir.
  • Conocimientos de ESP-IDF o al menos de programación en C/C++.
  • Hacer un adaptador físico de 45 pines a 40 pines.
  • Depurar la secuencia de inicialización del panel (init sequence), algo que sin herramientas como un analizador lógico puede ser muy tedioso.

En mi caso, el coste total (placa + adaptadores + tiempo) superaba ampliamente el de comprar un monitor portátil USB-C ya montado. La decisión fue clara.

Conclusión: ¿Cuándo merece la pena reciclar una pantalla de tableta?

✅ Situaciones en las que SÍ merece la pena

  • La tableta es de gama baja o media con pantalla de resolución modesta (≤ 1280×800).
  • La interfaz es LVDS (lo sabrás si el conector tiene 30 o 40 pines y es relativamente estándar).
  • El panel tiene una resolución baja (1366×768 o menos), porque los controladores son baratos y abundan.
  • Tienes tiempo y ganas de investigar, pero buscas una solución rápida con kit de panel incluido.

❌ Situaciones en las que NO merece la pena

  • La pantalla es de alta resolución (1920×1080 o superior) y usa conector de 40+ pines MIPI DSI.
  • El panel no tiene datasheet disponible o el conector es de más de 40 pines.
  • El coste del controlador compatible supera el de un monitor portátil nuevo.
  • No dispones de herramientas de depuración (osciloscopio, analizador lógico) para resolver posibles problemas de inicialización.

Mi recomendación final

En mi caso, con el Nexus 10, el reciclaje directo mediante un controlador LVDS era imposible por la interfaz MIPI DSI y el conector de 45 pines. La opción con ESP32-P4 era técnicamente viable, pero el coste y la complejidad superaban con creces lo que estaba dispuesto a invertir en un proyecto puramente de reciclaje.

Terminé comprando un kit con controladora y panel incluido por unos 20 €. No reciclé mi pantalla original, pero obtuve un monitor funcional por menos dinero y sin dolores de cabeza. La pantalla del Nexus 10 la guardaré como repuesto o para un futuro proyecto si alguna vez encuentro una placa madre barata.

Moraleja: reciclar pantallas de tableta es genial, pero no todas son iguales. Antes de lanzarte, identifica bien el panel, cuenta los pines del conector, verifica si es LVDS o MIPI, y haz números. A veces, el camino más corto es comprar un kit listo para usar.